Desmantelan la banda delincuencial «Bocachico» dedicada a la extorsión y a la comisión de homicidios selectivos


Foto: Fiscalía General de la Nación

El Juez Primero Promiscuo Municipal de Jamundí (Valle del Cauca), con funciones de control de garantías, envió a la cárcel a cuatro presuntos integrantes de la banda delictiva Bocachico, quienes al parecer estarían implicados en homicidios, desapariciones forzadas, hurtos y porte ilegal de armas de fuego.

Los cobijados con la medida judicial son Brandon Stiven Torres Riascos, Andrés Felipe Riascos Murillo, Larry Joan Echeverry Cárdenas y Deina Daniela Vargas Ramos. Por su parte, Javier Andrés Hidalgo Sapuyes fue judicializado, pero permanece en libertad vinculado a la investigación.

Entretanto, un juez de Infancia y Adolescencia dictó medida de internamiento preventivo en un centro especializado para un adolescente, que también se presume formaba parte de la banda.

La Fiscalía les imputó cargos por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio en grado de tentativa; tráfico, fabricación, y porte de armas, accesorios, partes y municiones; desaparición forzada en concurso heterogéneo con hurto calificado y agravado.

Su captura por parte de agentes de la Sijín de la Policía, con apoyo de unidades de Fuerzas Especiales del Ejército, se logró el pasado 10 de octubre durante el registro y allanamiento a una vivienda de Jamundí, en la que se encontraban reunidos.

En el sitio fueron incautados un revólver calibre 38, munición y 5 teléfonos celulares.

De acuerdo con las evidencias obtenidas en desarrollo de la investigación, el ente acusador estableció que la organización delictiva Bocachico opera entre Jamundí y el municipio de Puerto Tejada, norte del Cauca, extorsionando a comerciantes y otros ciudadanos, además de dedicarse a la ejecución de homicidios selectivos en la modalidad de sicariato.

La Fiscalía solicitará a las autoridades penitenciarias y a las de salud revisar el estado médico de los procesados para garantizar que estén en buenas condiciones antes de su traslado a la cárcel de Jamundí y su pabellón de mujeres, respectivamente.