Empleo y el desarrollo personal


Un empleo es toda actividad donde se contrata a una persona para que realice una determinada actividad a cambio de una remuneración económica, en dicho sentido la persona contratada o empleado contribuye a través de sus conocimientos en fervor del empleador.

El trabajo y el aprendizaje

Una buena parte del aprendizaje que adquirimos lo tomamos del trabajo, debido a que se realiza un aprendizaje significativo por el cual adquirimos comportamientos determinados y desarrollamos habilidades tanto para la resolución de problemas como para la toma de decisiones.

A su vez al trabajar se aplica un proceso de enseñanza-aprendizaje por el cual nuestros propios conocimientos son beneficiosos para nuestros empleadores, mientras que estos nos brindan la capacitación necesaria para desenvolvernos cómodamente en nuestra área.

Tipos de empleo y su alcance

Los principales tipos de empleo son los formales e informales. El primero de ellos hace referencia a cualquier trabajo que se encuentre formalizado, y que brinde a sus empleados los beneficios postulados por la ley, es decir, pago de impuestos, seguridad social, prestaciones, entre otros; esta clase de trabajos implica estudio y dedicación, y se trata del más recomendado debido a los beneficios previamente mencionados.

Por otro lado, los empleos informales se mantienen al margen del control tributario, y comprenden la actividad de trabajadores independientes, por esta razón no poseen protección legal y no cuentan con beneficios, incluyendo el hecho de que no brindan la estabilidad de un salario establecido.

Ventajas del desarrollo laboral

A través del trabajo se pueden alcanzar no solo ventajas relacionadas con el desarrollo personal como formación del carácter y aumento de habilidades propias del razonamiento, sino que también se puede lograr el desarrollo laboral permitiendo a los empleados mejorar sus capacidades en la labor que desempeñan para brindarles una alta capacitación en las áreas en las que se desenvuelven.

En este sentido muchas empresas brindan a sus empleados distintas clases de capacitación para permitirles mejorar su productividad; de esta manera pueden actualizarse y mejorar a la empresa contribuyendo con el desarrollo de la competitividad.

En definitiva la relación existente entre un empleo y el desarrollo de las personas es inherente, debido a que permite ejercer un cambio significativo al tratarse de una etapa de transición en la vida.

 

Fuentes