Una ciudadana colombiana fue capturada en Medellín por uniformados de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional, luego de que las autoridades judiciales de Suecia la requirieran por el delito de extorsión agravada. La mujer fue identificada como Katerin H.
La detención se produjo después de aproximadamente un mes de seguimiento e investigación. De acuerdo con la información entregada por la Policía, las diligencias se desarrollaron en coordinación con autoridades europeas y permitieron establecer que la mujer estaría relacionada con una organización criminal con presencia en Östersund, ciudad sueca donde se habría desplegado la modalidad investigada.
Así funcionaba el mecanismo investigado
La estructura presuntamente utilizaba correos electrónicos fraudulentos que imitaban comunicaciones de la Policía de Suecia. Los mensajes aparentaban ser documentos oficiales y advertían a los destinatarios sobre supuestas investigaciones penales, posibles condenas o sanciones económicas.
- Los correos empleaban elementos gráficos destinados a aparentar origen institucional.
- Las víctimas recibían advertencias sobre eventuales penas de prisión y multas.
- También se mencionaba, según la investigación, la posibilidad de perder la custodia de los hijos.
- Para evitar esas consecuencias ficticias, se exigían pagos de entre 85.000 y 90.000 coronas suecas.
La Policía calculó que esas sumas equivalían aproximadamente a entre $34 millones y $36 millones por víctima. La exigencia económica se habría presentado como una condición para detener medidas judiciales inexistentes, una estrategia que buscaba aprovechar el temor de las personas frente a supuestos procesos penales.
| Dato | Información |
|---|---|
| Ciudad de la captura | Medellín |
| País que la requiere | Suecia |
| Delito investigado | Extorsión agravada |
| Valor exigido | 85.000 a 90.000 coronas suecas por víctima |
La investigación señala que la mujer estaría vinculada con la red, pero esa hipótesis deberá ser definida por las autoridades judiciales competentes. La captura corresponde a una actuación de cooperación internacional entre Colombia y Suecia para ubicar a una persona requerida por un proceso penal en el exterior.
Según el reporte policial, las labores de verificación también reconstruyeron parte de la trayectoria de la detenida. Habría salido de Colombia cuando tenía cinco años, junto con su madre, y ambas habrían recibido protección como refugiadas en Costa Rica antes de trasladarse a Suecia. Allí habría permanecido durante 23 años y trabajado como jefa de enfermería.
La actuación en Medellín fue ejecutada por la Dijín y la Interpol de la Policía Nacional, en coordinación con las autoridades suecas. La investigación continúa bajo el marco de la cooperación judicial entre los dos países, mientras se define la situación jurídica de la capturada conforme a los procedimientos aplicables.