Ruta N oficializó la continuidad de Movilidad para Todos, un programa desarrollado junto con la Toyota Mobility Foundation para apoyar soluciones tecnológicas orientadas a facilitar los desplazamientos de personas con movilidad reducida en Medellín. Después de completar una primera etapa de pruebas en entornos urbanos reales, tres equipos emprendedores comenzarán un nuevo ciclo de validación y escalamiento.
Para esta fase se habilitó una bolsa compartida de hasta $500 millones. Los recursos serán destinados a ampliar la operación de los proyectos, aumentar su base de usuarios y avanzar en la integración de sus desarrollos con el sistema de transporte masivo del Valle de Aburrá. El periodo de trabajo anunciado es de ocho meses y contempla el fortalecimiento de los productos mínimos viables, así como la consolidación de modelos de negocio y sostenibilidad financiera.
Tres respuestas para una ciudad de laderas
Las iniciativas seleccionadas abordan diferentes obstáculos de la movilidad urbana. Una de ellas trabaja sobre el esfuerzo que deben hacer los usuarios de sillas de ruedas en calles inclinadas; otra se concentra en las barreras físicas de los recorridos que conectan los hogares con los sistemas de transporte; y la tercera busca facilitar la planeación de viajes en buses con plataformas de accesibilidad.
- Brazo Amigo: la empresa Brazo Amigo SAS desarrolló un acople electromecánico portátil que se fija a sillas de ruedas manuales y proporciona tracción para subir pendientes. En la nueva etapa avanzará en un modelo de flota bajo una modalidad de préstamo y acompañamiento.
- Pendiente Cero: la Fundación Más Urbano trabaja en la identificación y mitigación de barreras físicas en los trayectos de primera y última milla. Su expansión operativa contempla la comuna de Aranjuez.
- MOBI: la solución desarrollada por la Universidad EAFIT corresponde a una aplicación móvil para planificar viajes en autobuses urbanos que cuentan con plataformas de accesibilidad.
De acuerdo con la información divulgada sobre el programa, los tres proyectos ya recogieron evidencia durante sus pilotos en escenarios urbanos. El siguiente paso estará enfocado en utilizar esa experiencia para medir el funcionamiento de las soluciones, ampliar su alcance operativo y ajustar los productos antes de consolidar sus modelos de sostenibilidad.
Financiación y validación en entornos reales
La alianza entre la corporación pública de innovación y negocios de Medellín y la entidad internacional de la Fundación Toyota combina financiación con acompañamiento para que las iniciativas continúen probando sus desarrollos fuera del laboratorio. La estrategia está dirigida a soluciones locales que enfrentan problemas asociados con la topografía, la accesibilidad y la conexión entre los barrios y el transporte público.
Durante los ocho meses de esta etapa, Brazo Amigo, Pendiente Cero y MOBI deberán avanzar en la ampliación de sus operaciones y en la definición de métricas de referencia para sus productos mínimos viables. El programa también plantea que las tecnologías puedan acercarse a una mayor cantidad de usuarios e integrarse con el sistema de transporte masivo del Valle de Aburrá, según los objetivos anunciados por Ruta N y Toyota Mobility Foundation.