La restauración de ecosistemas, la participación de las comunidades rurales y la coordinación entre entidades públicas, empresas, academia y organizaciones sociales fueron los principales asuntos discutidos durante la Cumbre Glocal de Regeneración del Oriente Antioqueño. El encuentro planteó la elaboración de una ruta de trabajo para atender los desafíos ambientales de la región.
La jornada reunió iniciativas que ya se desarrollan alrededor de la sostenibilidad y la regeneración territorial. De acuerdo con Luz Adriana Baena Flores, subdirectora de Sostenibilidad de la Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), el propósito es pasar de las conversaciones entre sectores a programas y alianzas con acciones concretas.
“Estamos llamados a pensar el territorio no solamente como empresas, sino de todos los que habitamos este territorio”, manifestó Luz Adriana Baena Flores.
Una agenda con participación de varios sectores
Baena explicó que la protección del territorio no debe quedar limitada a las compañías. En la discusión también se consideró el papel de las comunidades rurales y de otros actores que intervienen en el desarrollo del Oriente antioqueño. La participación empresarial incluye programas para acompañar a organizaciones productivas en sus procesos ambientales.
Entre los próximos pasos anunciados está reunir las distintas posiciones expresadas durante la cumbre en un documento que sirva como base para definir una ruta de trabajo regional. Esa tarea busca articular compromisos entre sectores sociales, académicos, empresariales e institucionales.
- Restauración: recuperar áreas que ya presentan afectaciones ambientales.
- Participación: vincular a comunidades rurales y a otros sectores del territorio.
- Articulación: convertir las propuestas de la cumbre en programas y alianzas.
La deforestación reportada por Cornare
Durante el encuentro, Javier Valencia González, director general de Cornare, sostuvo que la regeneración exige una mirada más amplia que la simple reducción de los impactos. Según los indicadores presentados por la autoridad ambiental, Antioquia registra 7.065 hectáreas deforestadas, mientras que en el Oriente antioqueño se reportan 222 hectáreas.
Valencia señaló que la cifra del Oriente corresponde al registro más bajo dentro del departamento, aunque también advirtió sobre la necesidad de avanzar en la recuperación de las zonas afectadas. Para el director de Cornare, el enfoque de regeneración implica reparar los daños ocasionados al ambiente y no únicamente disminuir nuevas presiones sobre los ecosistemas.
“Cuando hablamos de regeneración, es pensar en restaurar todo el mal que le hemos hecho al planeta, a nuestro medio ambiente”, sostuvo Javier Valencia González.
La cumbre dejó como tarea la consolidación de las posiciones recogidas en un documento de trabajo. La propuesta reúne la restauración ecológica, el acompañamiento ambiental a organizaciones productivas y la intervención de las comunidades como componentes de una agenda común para el Oriente antioqueño.